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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Obras de la literatura gauchesca


Juan Moreira (drama)


Para la biografía del personaje, la obra teatral o las películas, véase Juan Moreira.

Juan Moreira es una obra de teatro considerada como la pieza fundadora del teatro rioplatense. Fue escrita por elargentino Eduardo Gutiérrez inicialmente como novela y publicada como folletín entre 1878 y 1880. Es considerada uno de los textos más importantes de la literatura argentina y del romanticismo hispanoamericano.

Ante el éxito de la novela, un circo estadounidense le pidió a Gutiérrez que realizara una versión mímica-dramática para que fuera representada en los espectáculos circenses, cosa que aquel realizó en 1884. En 1886, José Podestá le puso letra a la obra, tomándola de la novela y la representó durante varias décadas, convirtiéndola en uno de los éxitos históricos más importantes del teatro argentino.

La obra fue también llevada dos veces al cine: en 1948, con dirección de Luis José Moglia Barth; y en 1973, con dirección de Leonardo Favio.




Sinopsis


El relato está inspirado en una crónica policial real protagonizada realmente por un gaucho bonaerense llamado Juan Moreira, muerto por la policía en 1874.






El Gaucho Martín Fierro




El Gaucho Martín Fierro es un poema narrativo argentino, escrito en verso por José Hernández en 1872, obra literaria considerada ejemplar del género gauchesco enArgentina, Uruguay y Río Grande del Sur (al sur de Brasil). Debido a que tiene una continuación, La vuelta de Martín Fierro, escrita en 1879, este libro es también conocido como «La Ida». Ambos libros han sido considerados como libro nacional de la Argentina, bajo el título genérico de «El Martín Fierro». En «La Ida», Martín Fierro es un gauchotrabajador al que la injusticia social lo vuelve gaucho matrero (fuera de la ley).

Narra el carácter independiente, heroico y sacrificado del gaucho. El poema es, en parte, una protesta en contra de la política del presidente argentino Domingo Faustino Sarmientode reclutar forzosamente a los gauchos para ir a la frontera contra los indígenas.


Aquí me pongo a cantar,
al compás de la vigüela
que al hombre que lo desvela
una pena extraordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.

José Hernández, primera estrofa del Martín Fierro.





Leopoldo Lugones, en su obra literaria El payador calificó a este poema como «el libro nacional de los argentinos» y reconoció al gaucho su calidad de genuino representante del país, emblema de la argentinidad. Para Ricardo Rojas representaba el clásico argentino por antonomasia. El gaucho dejaba de ser un hombre «fuera de la ley» para convertirse en héroe nacional. Leopoldo Marechal, en un ensayo titulado Simbolismos del «Martín Fierro»le buscó una clave alegórica. José María Rosa vio en el «Martín Fierro» una interpretación de la historia argentina.

Este libro ha aparecido literalmente en cientos de ediciones y fue traducido a más de 70 idiomas, entre ellos al esperanto y al quichua.




Argumento[editar]

En El Gaucho Martin Fierro ("la ida"), un gaucho trabajador de las pampas bonaerenses, que vive con su mujer y dos hijos, es reclutado forzosamente para servir en un fortín, para integrar las milicias que luchan defendiendo la frontera argentina contra los indígenas, dejando desamparada a su familia. Su vida de pobreza, es algo muy frecuente en la literatura de la época romantizada. Al volver, su rancho se encuentra abandonado y su mujer y sus hijos se han perdido. Después, desesperado Martín Fierro mata a un negro en un duelo, lo que lo lleva a convertirse en gaucho matrero fugitivo perseguido por la policía, enfrentándose en batalla contra ellos, consigue un compañero: el sargento Cruz, que inspirado por la valentía de Fierro se une a él en medio de una batalla. Y finalmente huyendo, ambos se ponen en camino al desierto para vivir entre los indios, esperando encontrar allí una vida mejor. Así, concluyendo en que es mejor vivir con los salvajes, que en lo que la 'civilización' les preparaba, termina la primera parte publicada en 1872 con el título El gaucho Martín Fierro.


El que maneja las bolas,
el que sabe echar un pial
o sentarse en un bagual
sin miedo de que lo baje,
entre los mesmos salvajes
no puede pasarlo mal.

Entre los momentos más destacados y conocidos de "la ida" se encuentran las desdichas en la frontera (los fortines de frontera con el territorio indio), el duelo con el negro, el enfrentamiento con la partida policial donde el sargento Cruz se pasa de su lado y se vuelve su compañero y la huida al desierto para vivir con los indios. Siete años más tarde, en 1879, José Hernández publicó "La vuelta de Martín Fierro". En su continuación, con el autor en una situación diferente, el perfil ideológico cambia y se aconseja al gaucho adaptarse a la civilización que antes se había despreciado. También aquí se encuentran varias estrofas conocidas por su defensa del gaucho y denuncia de la injusticia social:


Él anda siempre juyendo,
siempre pobre y perseguido,
no tiene cueva ni nido,
como si juera maldito,
porque el ser gaucho... barajo!
el ser gaucho es un delito.

José Hernández, La vuelta de Martín Fierro, v. 1320

Martín Fierro. Es el prototipo del gaucho. Se presenta como cantor, hombre independiente, pacífico, valiente, conocedor del campo y sus actividades y ante todo libre:


Mi gloria es vivir tan libre,
como pájaro en el cielo;
no hago nido en este suelo,
ande hay tanto que sufrir;
y naides me ha de seguir,
cuando yo remonto el vuelo.

Su carácter solitario es consecuencia de la pampa que habita, las injusticias que vive lo van transformando, a lo largo de la obra.
El gaucho Martín Fierro sería oriundo de la localidad de Tres Arroyos en la Provincia de Buenos Aires. Otros argumentan que hay documentación que habría vivido en el Pago de Monsalvo, en las zonas aledañas a la actual ciudad de Maipú.




Análisis

Los numerosos análisis del Martín Fierro han destacado, tanto las diferencias psicológicas del personaje, como los cambios del propio José Hernández entre los siete años que van de la publicación de "la ida" y "la vuelta" de Martín Fierro. En cuanto al personaje de Martín Fierro, en la primera parte, luego de haber sido reclutado por la fuerza, aquel rompió completamente con la "civilización", asesinando a un gaucho negro, enfrentándose con la policía y finalmente excluyéndose totalmente de la sociedad premoderna de la Argentina de entonces, para irse a vivir con los indios pampas. En la segunda parte, en cambio Martín Fierro parece revalorizar una sociedad en transformación (en ese momento el país iniciaba su modernización capitalista, y el ingreso de millones de inmigrantes provenientes mayoritariamente de Italia), haber superado su rebeldía rupturista y orientarse más hacia el futuro de sus hijos.
Existencia histórica del personaje llamado Martín Fierro[editar]

Aún se especula si existió efectivamente un gaucho llamado Martín Fierro en el pago y hacia el tiempo en que Hernández sitúa su poema-novela. Algunos aducen que efectivamente, por la zona del Tuyú y de Monsalvo, habiendo documentación en la actual ciudad de Maipú e incluso de la entonces llamada Lobería Grande (actual ciudad de Mar del Plata), lugar en donde los Hernández llegaron a poseer una estancia y donde el autor pasó gran parte de su niñez y juventud, vivió un gaucho "matrero" (rebelde) con ese nombre y ese apellido (bastante comunes).

La mayoría de los críticos literarios y gran parte de los historiadores, sin embargo, suponen al personaje del poema como un sujeto ideal y paradigmático de los gauchos hasta los años 1880, teniéndose en cuenta que el gaucho Don Segundo Sombra existió realmente más allá de su literaturización; en todo caso en la Costa Atlántica bonaerense, entre los cardales, dunas y, sobre todo, los densos bosquecillos de curru mamil que se encontraban en torno a la que luego sería Mar del Plata; está documentado, sobre todo tras la batalla de Caseros y en tiempos de la Guerra de la Triple Alianza, que se refugiaban muchos gauchos tenidos por "vagos" (sin papeleta de conchabo) y "malentretenidos".


FUENTE:  (http://es.wikipedia.org/)

Bartolomé Hidalgo



Bartolomé José Hidalgo (Montevideo, 24 de agosto de 1788 - Morón, 28 de noviembre de 1822) fue un escritor oriental, iniciador, junto con Hilario Ascasubi, de la poesía gauchesca en el Río de la Plata.


Biografía

Huérfano temprano, vivió con su madre y hermanas en Montevideo y la pobreza de la ciudad colonial y su condición de hijo de hogar modesto lo marcaron, le hicieron sentir sus rigores. A los 18 años se enroló en el llamado Batallón de Partidarios de Montevideo, sirviendo a las órdenes deFrancisco Antonio Maciel, en la batalla del Cardal. En el año 1811 se incorporó a la revolución emancipadora, confirmando su doble rol, tan común en esa época, de ser gente de milicia y de actividad personal. EnPaysandú recibe a José Artigas, el «Jefe de los Orientales», quien en una carta lo trata afectuosamente y lo incorpora a la nómina de aquellos que facilitaron el Éxodo del Pueblo Oriental, una de las primeras manifestaciones colectivas contra el poder colonial instituido. A los 23 años, en 1811, ya sus poemas tienen connotación de carácter político. Compone su Marcha Nacional Oriental para conmemorar y festejar la firma delArmisticio entre la Junta de Buenos Aires y el Virrey montevideanoFrancisco Javier de Elío, que permite la retirada del ejército sitiador. Continuó viviendo en Montevideo y luego Fernando Otorgués lo nombró Ministro Interino de Hacienda, durante el breve gobierno artiguista. Durante la Invasión Luso-Brasileña permanece en Montevideo. La Casa de Comedias, que estaba bajo su dirección, se encontraba influenciada por Carlos Federico Lecor, decidido a conquistar con sus reuniones sociales a la ciudad de Montevideo. Luego de la invasión luso-brasileña aliada a la «gente decente y principal» de Montevideo, viaja a Buenos Aires y vive allí la vida triste y dura del poeta criollo que tiene que subsistir vendiendo sus cuartetas y sus —seguramente mal impresas— composiciones. Allí redacta los Cielitos y Diálogos Patrióticos , que son su obra más completa e importante.

Obra de Hidalgo


Bartolomé Hidalgo pertenece a la cultura popular. Es uno de aquellos autores que se pueden definir como esenciales; es decir, aquellos que más allá de la vestidura lírica o literaria, tienen su importancia en la carnadura de lo que dicen, en el grado de alimento esencial. Sus Cielitos, que hablan de la peripecia patriótica, van deviniendo después en poemas en los cuales se incorporan las primeras denuncias que luego continuarán la voz de Los Tres Gauchos Orientales de Antonio Lussich y más tarde la voz de Martín Fierro de José Hernández.

Es considerado en el actual Uruguay el primer poeta que canta a la Patria por ser el autor de la primera canción sobre los orientales, las Octavas Orientales, que dice:


Orientales, la patria peligra,


reunidos al Salto volad;
Libertad entonad en la marcha
y al regreso decid Libertad.


En el Cielito de la Independencia canta a las Provincias Unidas del Río de la Plata, cuyos territorios actualmente se dividen entre Argentina, parte del Suroeste de Brasil, Paraguay, gran parte de Bolivia y Uruguay.


Hoy una Nación


en el mundo se presenta,
pues las Provincias Unidas
proclaman su Independencia.






Día Nacional del Payador

En homenaje a Bartolomé Hidalgo, en Uruguay, se designa el 24 de agosto como «Día Nacional del Payador». La fecha (por su nacimiento) fue establecida el 14 de noviembre de 1995 en la 63.ª Sesión extraordinaria de la Cámara de Senadores de Uruguay.


FUENTE: (http://es.wikipedia.org/)

Literatura gauchesca



La literatura gauchesca es un subgénero propio de la literatura latinoamericana que intenta recrear el lenguaje del gaucho y contar su manera de vivir. Se caracteriza principalmente por tener al gaucho como personaje principal, y transcurrir las acciones en espacios abiertos y no urbanizados (como la Pampa argentina). Es importante destacar que, más allá de que este género tiene como eje principal al gaucho, generalmente es usado por escritores de alto nivel socioeconómico.


Esta literatura presenta descripciones de la vida campesina y sus costumbres, así como de los personajes sociales de ese entonces: criollos, indios, mestizos, negros y gringos, entre otros. Suele haber una exaltación de lo folclórico y cultural, y se emplea como protesta y para realizar una crítica social. En la forma y el lenguaje, se distingue por el empleo abundante de metáforas, neologismos, arcaísmos y términos aborígenes. Suele haber poco uso de sinónimos, y predomina el monólogo sobre el diálogo.

Aunque hay casos aislados de literatura gauchesca desde el siglo XVIII, es en el siglo XIX cuando se establece firmemente como un género.

Los ejemplos del siglo XIX son fundamentalmente poéticos: los versos políticos deBartolomé Hidalgo, la poesía en el exilio de Hilario Ascasubi, el Santos Vega de Rafael Obligado, y la obra de Estanislao del Campo y Antonio Lussich.

La poesía gauchesca más famosa es Martín Fierro de José Hernández. La primera parte del poema apareció en 1872 y la segunda, La vuelta de Martín Fierro en 1879. En el personaje de Martín Fierro, Hernández presentó un gaucho que representaba a todos los gauchos, describiendo su forma de vida, su manera de expresarse y su forma de pensar y actuar según las circunstancias.




Historia


Bartolomé Hidalgo es considerado el "primer poeta gaucho", sus Diálogos patrióticos (1822) inician la literatura gauchesca;Estanislao del Campo, en El Fausto Criollo (1866), Hilario Ascasubi, en su obra referida a Santos Vega (1870).

Antonio Lussich, considerado por Jorge Luis Borges un antecesor del "Martín Fierro", y su coetáneo y conocido José Hernández, uno en Los tres gauchos orientales, el otro en el Martín Fierro (editados ambos en 1872), presentan un gaucho idealizado, de espíritu noble, respetado por los campesinos por su fuerza física y moral. Sarmiento, prácticamente el hijo de un gaucho, en su Facundo (1845), tiene una relación de amor y odio hacia lo gaucho: caracteriza al gaucho en bueno: rastreador y baqueano, que vive en un estado de armonía con la naturaleza; y malo: «...hombre divorciado con la sociedad, proscrito por las leyes;... salvaje de color blanco» que incluye al cantor, que anda «de tapera en galpón» cantando hazañas propias y ajenas.

Eduardo Gutiérrez alcanzó especial popularidad con casi una docena de novelas sobre el gaucho, frecuentemente centradas en el gaucho malo, y por lo tanto sus novelas están llenas de peleas sangrientas, violaciones y otros episodios dramáticos. Su novela más famosa es Juan Moreira (1879), basada en la historia de un gaucho que osciló entre la vida delictiva y la violencia política. Otro gran autor gauchesco es el oriental Elías Regules quien fuera muy leído entre los paisanos de las dos orillas a fines del s. XIX tal cual lo señala Jorge Luis Borges en su cuento «Historia de un niño que vio un duelo». Otro de los más destacados autores literarios que llega a tomar temáticas gauchas es el entrerriano Martiniano Leguizamón.
En 1895 los autores gauchescos rioplatenses fundaron la publicación El Fogón dedicada a la literatura gauchesca.

La popularidad de los cuentos y novelas gauchescas a principios del siglo XX creció de forma considerable al crearse numerosas sociedades cerca de Buenos Aires (y también en Uruguay) cuyos socios eran sobre todo emigrantes que se vestían como gauchos, e imitaban sus costumbres. Al tiempo, se fundaron periódicos que trataban temas gauchos.

A algunos les pareciera que aquella distinción entre el gaucho «bueno» y el «malo», dentro del mito asimismo es muy relevante porque permite entender lo paradójico de este mito. Sarmiento hace hincapié en la existencia nómada del gaucho, en su comportamiento rústico, en su capacidad de sobrevivir en la Pampa, cuya misteriosa belleza y peligro oculto le fascinan, pero sobre todo identifica al habitante de la Pampa como un ser incivilizado, opuesto al avance del progreso en comparación con los refinados ciudadanos «que visten traje europeo, viven de la vida civilizada... [donde] están las leyes, las ideas de progreso, los medios de instrucción... etc».

La imagen del «gaucho malo» se encuentra también en el Juan Moreira (1880), la novela de Eduardo Gutiérrez. Este texto relata la vida de un personaje existente y típico del paisaje tradicional pampeano: Juan Moreira. Nos cuenta los juegos valientes de este «Robin Hood» argentino, cuya nobleza contrasta con un rastro de crímenes horrendos y muertes insidiosas. Sin embargo, aquella violencia tiene una razón que le disculpa al gaucho. En la obra de Gutiérrez, el gaucho, víctima de la sociedad, vuelto malo por la injusticia a la cual se ve sometido, se rebela contra la ley. Su astucia y su temeridad son la base del mito criollo (iniciado por el Martín Fierro). Su inferioridad social, y su mala reputación le obligan al gaucho a aislarse, volviéndose un ser violento y antisocial. Este gaucho lo llamaremos según la expresión popular «gaucho matrero».

Ricardo Güiraldes, en Don Segundo Sombra (1926), vuelve a transformar el campo en poesía. En palabras de Lugones: «Paisaje y hombre ilumínanse en él a grandes pinceladas de esperanza y fuerza. Qué generosidad de tierra la que engendra esa vida, qué seguridad de triunfo en la gran marcha hacia la felicidad y a belleza». Al idealizar al gaucho con líricos toques de virtud y heroísmo en una relación de completa armonía con la naturaleza, nutre el concepto que ha creado el estereotipo del gaucho tan evocado en el folclore argentino.

Si quisiéramos contar la historia del gaucho malo, habría que comenzar con el Santos Vega donde el gaucho es malvado y culpable, y continuar en el Martín Fierro donde es forzado por la autoridad injusta a matar y pelear a ”la partida”, pero se incorpora finalmente al Sistema. En cambio en Moreira, el gaucho matrero se convierte en un superhéroe peleador quién, herido mortalmente por la policía, se muere finalmente en su ley. Todavía ahí no termina la línea del mito del héroe rebelde: encontramos, casi en la actualidad, al bandido-héroe Mate Cosido que, perseguido en el Chaco por la policía, es querido y protegido por los pobladores porque no roba a los pobres sino a las grandes empresas explotadoras y se convierte, así, en una forma de vengador del oprimido. Hay que considerar, sin embargo, que tanto Juan Moreira como Mate Cosido fueron personas reales y no meros personajes literarios, como sí es el caso de Martín Fierro. En cuanto a Santos Vega, el personaje literario parece estar basado en alguien que realmente existió pero de quien prácticamente nada se sabe.

A lo largo del siglo XX declina la literatura gauchesca (si bien pervive, sobre todo en las payadas y en las letras de las canciones folclóricas), aunque se produce un curioso fenómeno: la aparición del gaucho en la historieta (son los casos deLindor Covas -de Walter Ciocca-, Santos Leiva -de Ricardo Villagrán y Raúl Roux-, El Huinca, Fabián Leyes -obras deEnrique José Rapela-, las obras de Carlos "Chingolo" Casalla como "El cabo Savino" con guiones del propio dibujante y deJulio Álvarez Cao, Chacho Varela y Jorge Morhain etc. que presentan al gaucho decimonónico en sus aspectos más virtuosos), estos gauchos de historieta idealizados en exceso ya tenían su contrapartida en la narrativa visual de las viñetasrealizadas a fines de siglo XIX e inicios del siglo XX por Cao (padre) y las pinturas hechas por Florencio Molina Campos en donde con gracia es presentado un gauchaje más humano, en los 1970s la tradición visual que representa graciosamente si bien con respeto al gauchaje es proseguida por otros gauchos de historieta: El gaucho Carayá y, especialmente, Inodoro Pereyra (El Renegau), un excelente homenaje en clave humorística realizado por Roberto Fontanarrosa. En marzo del año 2000 se editó el Martín Fierro con ilustraciones del ya citado Carlos "Chingolo" Casalla. En el 2014 aparece una edición del Martín Fierro ilustrada por Carlos Montefusco.

Narradores gauchescos importantes han sido Benito Lynch (realista), autor de El inglés de los güesos (1924) y de El romance de un gaucho (1936); Leopoldo Lugones, que publicó su obra La guerra gaucha en 1905; y, sobre todo, Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra (1926), la considerada obra maestra de la literatura gauchesca, cuyo interés por el gaucho está patente desde sus primeros trabajos literarios. En Don Segundo Sombra, Güiraldes presenta un personaje literario que es el retrato ideal y casi mítico del gaucho, con su concepto plenamente asentado de la libertad y del individualismo absoluto.

En cuanto al teatro gauchesco, en general aprovechaba de los elementos sensacionalistas de la vida gaucha y el elemento folclórico y no era una verdadera representación de su vida y sus problemas. Florencio Sánchez es uno de sus representantes más calificados. En uno de sus dramas, M'hijo el dotor (1903), hay una confrontación entre padre e hijo, con la particularidad de que el padre es un viejo gaucho y el hijo ha sido educado en la ciudad. Es una representación de la lucha entre la época antigua y la moderna, M'ijo el dotor aunque es una obra influida por la literatura gauchesca está fuera del ámbito propiamente gauchesco ya que narra la tragedia de un pobre inmigrante italiano que ha enviado a su hijo primogénito a estudiar en la universidad y el hijo tras tratar con los "niños bien" o "paquetes" ("patriciado" acaudalado) se avergüenza de su humilde familia de origen.

La literatura gauchesca como tal se inicia definidamente en el siglo XIX con autores como Hilario Ascasubi, Bartolomé Hidalgo, Estanislao del Campo y el descollante José Hernández. Estos autores para escribir sus obras literarias frecuentemente recurrieron (tal cual lo ha hecho notar el docto tucumano Ricardo Rojas) a una métrica típicamente gaucha; la de los versos en octosílabos. Esa es la métrica del payador que resulta perfecta para transmitir las más profundas emociones improvisando, esa es entonces la métrica de el Martín Fierro calificado como «La Biblia Gaucha» por el cordobés Leopoldo Lugones mientras que el porteño con madre orientala Jorge Luis Borges ha considerado que el Martín Fierro es el libro más perdurable de los argentinos. Por su parte el filósofo y antropólogo Rodolfo Kusch analiza a la típica obra literaria gauchesca como es el caso del Martín Fierro y nota que es una apelación numénica a la naturaleza y a la memoria para persistir dignamente en el tiempo, en la historia.


FUENTE:   http://es.wikipedia.org/

miércoles, 20 de agosto de 2014

Las letras argentinas con fuerte presencia en Brasil





Tras la participación argentina en la XII edición de la Festa Literaria de Paraty (FLIP) en Brasil, la literatura local continúa pisando fuerte en tierras brasileñas con importante presencia de escritores, libros e historias en la próxima Bienal del Libro de San Pablo y en "Territorios de Cortázar", un seminario en homenaje al escritor argentino en Brasilia que se desarrollará a principio de octubre.





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Luego de que casi 280 mil de hinchas alentaran a la selección nacional de fútbol durante el Mundial, llega ahora la presencia de la literatura argentina en los principales eventos del calendario literario de Brasil, según informó nuestra Embajada en ese país.

"La riqueza y la diversidad de nuestra literatura habla de nuestra identidad. Por eso queremos estar presentes en todas las Ferias de Libros de Brasil, llevando nuestros libros, nuestro pensamiento y nuestros autores", dijo el embajador argentino en ese país, Luis María Kreckler, quien subrayó la participación local en la FLIP, en Paraty, la colonial y bella ciudad a cuatro horas de Río de Janeiro.

Es que este año, a finales de julio, estuvieron allí los escritores argentinos Damián Tabarovsky y Leopoldo Brizuela que hablaron sobre la actualidad del escenario literario argentino y su relación con Brasil; y la periodista y escritora Graciela Mochkofsky, que disertó sobre las narrativas del poder.

Luego de esta exitosa presencia, las letras argentinas estarán en diversas formas en agosto en la Bienal del Libro de San Pablo mientras que, en octubre, Brasilia le rendirá su homenaje a Julio Cortázar y finalmente, en noviembre, la joven literatura argentina llegará a Belo Horizonte.


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La 23°Bienal del Libro de San Pablo -que se desarrollará del 22 al 31 de agosto en un espacio de 60 mil metros cuadrados y que reúne a las principales editoriales, librerías y distribuidoras de Brasil- recibe anualmente cerca de 800 mil visitantes y es la plataforma de los más importantes lanzamientos editoriales.

Al Pabellón de Exposiciones del Anhembi llegará el escritor Pablo De Santis, autor de novelas como "El enigma de París" y "La sexta lámpara", quien estará conversando con su par brasileño Raphael Montes, una de las promesas literarias de su país, sobre la literatura negra en la mesa "Narrativas del asalto: lo universal en el nuevo género policial" el próximo 24 de agosto a las 14.

Otra de las que arribará a San Pablo es Elsa Osorio, quien acaba de reeditar en Argentina "A veinte años, Luz", obra finalista del Premio Fémina en Francia y ganadora del Premio Amnesty International.


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La autora participará, el 26 de agosto, junto a José Eduardo Agualusa, de Angola, y Socorro Acioli, de Brasil, de la conferencia llamada "Tertulia literaria: homenaje a Borges, García Márquez y Cortazar".

También, en el marco de la Bienal, se presentará el Programa SUR de apoyo a las traducciones a editores y responsables de nuevos proyectos editoriales.

"El Programa SUR es una política de Estado. Por eso no vamos a descansar hasta que Brasil sea el país que más libros de autores argentinos publique", sostuvo el diplomático, quien definió este evento multitudinario como un espacio para "generar diálogos entre autores argentinos y de otras nacionalidades".

En el año del centenario de su nacimiento, Brasil no es ajeno al reconocimiento mundial de uno de los escritores más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX. "Territorios de Cortázar", es el nombre del seminario internacional en homenaje al autor de "Rayuela", que será el 7 y 8 de octubre en Brasilia y contará con la voz de académicos y especialistas en la obra cortazariana de ambos países.

Organizado por la Embajada de Argentina en Brasil, la Universidad de Brasilia (UnB) y el Gobierno de Brasilia (GDF), este evento académico tendrá el análisis de profesores de las universidades nacionales de La Plata, Buenos Aires, Mendoza, de las Federales de Río de Janeiro, Porto Alegre y de Brasilia, quienes debatirán en torno a los cuentos, las novelas y la poesía de Cortázar.

"Además, hemos organizado un ciclo de cine que resalta la profunda relación entre su obra y el séptimo arte", explicó el embajador, que informó que se editará un libro bilingüe con la recopilación de todas las ponencias del seminario binacional.

Finalmente, para noviembre en Belo Horizonte donde se realiza la convocante y dinámica feria del Sindicato de Escritores de Libros de Brasil (SNEL), se esperan las nuevas voces de escritores argentinos, ya que, según el embajador, están "estudiando nombres de autores jóvenes para seguir generando espacios de diálogos contemporáneos".





FUENTE: ( http://www.telam.com.ar)

Michael Somoroff: “No hay límites a la hora de manipular una fotografía cuando es al servicio del arte”



Su muestra “Ausencia de sujeto" se exhibe en el Centro Cultural Recoleta y es un homenaje a “People of the 20th century”, el monumental trabajo del legendario fotógrafo alemán August Sander, y uno de los platos fuertes del Festival de la Luz.







En una entrevista exclusiva con la agencia Télam, Somoroff (1957) -quien nació y reside en la ciudad de Nueva York- se refirió así a esta exposición en la que se vale de la manipulación digital para quitar de la foto un elemento esencial del retrato: el sujeto, y que marca un contrapunto entre la obra de ambos creadores.

El ejercicio consiste en mirar primero una foto tomada por Sander (1876–1964), quien se preocupó por trazar -a través de sus retratos que integran la serie ”Gente del siglo XX"- un perfil representativo de la sociedad alemana durante la República de Weimar, y luego, junto a ella, la misma foto retocada digitalmente por Somoroff.

El fotógrafo estadounidense -quien estudió en Europa junto a eminencias como Gyula Halász (más conocido como Brassaï) y Andre Kertész- borró el sujeto del retrato, y dejó sólo su fondo; una imagen que ofrece una atmósfera tan misteriosa como particular e igual de atractiva.

El fondo de la imagen se vuelve así el motivo principal, en esta suerte de duplicado fantasma que Somoroff compuso a raíz de una selección de 40 fotografías originales de Sander, una larga serie de retratos meticulosamente compuestos que hablan del orden jerárquico de la sociedad alemana presentando a los sujetos no tanto como individuos sino de acuerdo a sus ocupaciones, profesiones y clases.

En esta operación poética realizada mediante software, "los fondos de las imágenes, antes considerados fragmentos secundarios, ahora se convierten en los motivos principales. Han sido traducidos en imágenes totalmente reconcebidas que justamente pertenecen al idioma 'post moderno'", explica Diana Edkins, curadora de la exposición junto a Julian Sander.

Michael Somoroff es hijo de Ben Somoroff -un prestigioso fotógrafo estadounidense-; ya exhibió la serie "Ausencia de sujeto" en la bella Plaza San Marco, durante la Bienal de Venecia de 2011 y sus trabajos fueron adquiridos por importantes colecciones de arte como la del Museo de Arte Moderno de Nueva York; el Museo de Bellas Artes de Houston (Texas) y la Smithsonian Institution de Washington.

-Télam: ¿Cómo nació la idea de realizar este tributo a August Sander?

-Somoroff: Visité una exposición de August Sander en el Museo Metropolitano de Arte (Met) en el 2003 y me sentí muy conmovido por sus fotografías. Inmediatamente me pregunté: “¿Por qué estas imágenes me interpelan?”. Y me di cuenta que esa proximidad con el sujeto es algo que no encontrás en la mayoría de los retratos. Esa cercanía era mágica. Era única para la fotografía. Y decidí honrarla removiendo al sujeto. Los retratados ya no están más. Este paralelo entre los trabajos de Sander y los míos dan la prueba de la presencia permanente de la vida. Estoy honrando los logros de Sander y de la vida en sí misma, es puramente un gesto imaginativo.

-T: ¿Qué posibilidades ofrece la tecnología hoy?

-S: La tecnología te da la posibilidad de hacer lo que sea. Somos capaces de grabar una idea, directamente desde nuestra imaginación, en el mundo, lo que representa una diferencia crucial en la fotografía desde que nació como registro de las personas. Hoy en día no hay límites a la hora de manipular una fotografía si es al servicio del arte. Lo que importa hoy es el concepto, hacer honor a lo artesanal y a la imaginación. No hay trabas para plasmar una idea propia. Esto nos permite caminos más metafísicos para expresarnos. Podemos compartir nuestros sueños de forma más directa con los demás.

-T: ¿Qué ocurre cuando el contexto se convierte en lo central de una fotografía?

-S: El arte es contexto, siempre en la búsqueda de la verdad, todo es automáticamente contextual.

Organizada por Admira (Milán) en colaboración con FEROZ Galerie (Bonn) y el Goethe-Institut, la muestra cuenta con el auspicio de la Embajada de Alemania y se podrá visitar hasta el 21 de septiembre en Junín 1930, de lunes a viernes de 13 a 20; sábados, domingos y feriados de 11 a 20, con entrada libre.


FUENTE: (http://www.telam.com.ar/)

La novela "Kryptonita", de Leonardo Oyola, será llevada al cine



La novela Kryptonita de Leonardo Oyola, ganadora como mejor libro en 2011, será llevada al cine el año próximo por Nicanor Loreti y tendrá como protagonistas a Juan Palomino como Nafta Súper, Pablo Rago, Diego Capusotto, Lautaro Delgado y Jorge Sesán.






"Nunca imaginé que iba a terminar siendo una película. Me habían piropeado algunos directores con querer hacerla. Estoy muy contento. Muy feliz", dijo Oyola a Télam, en tanto que en las redes sociales el escritor sostuvo: "Hace cuatro me metí­a de lleno a escribirla. Tres años atrás entraba a imprenta. Me ha dado mucho, muchí­simo este libro. Tantas alegrí­as. Tantas caras felices cuando me hablan de él".

En Kryptonita, Oyola retoma el concepto de la historieta llamado "elseworld" o "de otro mundo" para narrar las vicisitudes de un médico nochero del hospital Paroissien ante el ingreso de Nafta Súper, un superpoderoso lí­der de una banda criminal.

En la novela, publicada por Penguin Random House, el médico, ansioso por terminar su turno de tres dí­as, recibe en la guardia a un hombre herido, Nafta Súper, detrás de él llega su "banda" que le exige que lo mantenga vivo hasta que amanezca, mientras se atrincheran esperando la llegada de la policí­a.

Durante la madrugada, entre flashbacks de la historia de los integrantes de la banda, delirios alucinógenos, negociaciones para salir libres y un inminente tiroteo, el doctor descubre que su paciente es algo más que un hombre común.


Oyola nació en 1973 y se crio en Isidro Casanova, en el oeste del Gran Buenos Aires. Escribe policiales y le guiña un ojo a lo fantástico, entre sus novelas se destacan Santerí­a y Sacrificio; Siete y el Tigre Harapiento; Hacé que la noche venga; Bolonqui; Gólgota y Chamamé, ganadora en 2010 del Premio Dashiell Hammett al mejor policial en la XXI Semana Negra de Gijón.

La película, producida por Jimena Monteoliva, también contará con los actores Diego Cremonesi, Susana Varela, Paula Manzone, Pablo Pinto y Sofia Palomino.




FUENTE: (http://www.telam.com.ar)

Poemas de Versos libres



Poemas de Versos Libres de José Martí

Los Versos Libres es un poemario singular dentro de la poética de José Martí, de sus libros es el más hermético y pesimista. Es precisamente en este texto donde más se observa la influencia de poetas simbolistas en Martí, allí encontramos una voz habitada por visiones que el verso quiere traducir. Este es el libro de más juego verbal y proliferación de imágenes y es además la voz de un poeta herido por su condición, quien critica con arrojo a la muerte. Muy distinta es ésta voz a la de Ismaelillo y aún más a la de los Versos Sencillos. De allí, quizás, el que en vida Martí se resistiera a la publicación de este texto.

POLLICE VERSO

Memoria de Presidio

Si, yo también, desnuda la cabeza
de tocado y cabellos, y al tobillo
una cadena burda, heme arrastradoz
entre un montón de sierpes, que revueltas
sobre sus vicios negros, parecían
esos gusanos de pesado vientre
y ojos viscosos, que en hedionda cuba
de pardo lodo lentos se revuelcan.
Y yo pasé, sereno entre los viles,
cual si en mis manos, como en ruego juntas,
las anchas alas púdicas, abriese
una paloma blanca. Y aún me aterro,
de ver con el recuerdo lo que he visto
una vez con mis ojos. Y espantado,
póngome en pie, cual a emprender la fuga!
¡Recuerdos hay que queman la memoria!
¡Zarzal es la memoria; más la mía
es un cesto de llamas! A su lumber
el porvenir de mi nación preveo.
Y lloro. Hay leyes en la mente, leyes
cual las del río, el mar, la piedra, el astro,
ásperas y fatales ese almendro
que con su rama oscura en flor sombrea
mi alta ventana, viene de semilla
de almendro: y ese rico globo de oro
de dulce y perfumoso jugo lleno,
y hasta el pomo ruin la daga hundida,
copa de mago que el capricho torna
en hiel para los míseros, y en férvido
Tokay para el feliz. La vida es grave,
al flojo gladiador clava en la arena.
¡Alza, oh pueblo, el escudo, porque, es grave
cosa esta vida, y cada acción es culpa
que como, aro servil se lleva luego
cerrado al cuello, o premio generoso
que del futuro mal próvido libra!

¿Veis los esclavos? Como cuerpos muertos
atados en racimo, a vuestra espalda
irán vida tras vida, y con las frentes
pálidas y angustiosas, la sombría
carga en vano halaréis, hasta que el viento
de vuestra pena bárbara apiadado,
los átomos postreros evapore!
¡Oh, qué visión tremenda! ¡Oh, qué terrible
procesión de culpables! Como en llano
negro los miro, torvos, anhelosos,
sin fruta el arbolar, secos los píos
bejucos, por comarca funeraria
donde ni el sol da luz, ni el árbol sombra.
Y bogan en silencio, como en magno
océano sin agua, y ala frente
porción del universo, frase unida
a frase colosal, sierva ligada
a un carro de oro, que a los ojos mismos
de los que arrastra en rápida carrera
ocúltase en el áureo polvo, sierva
con escondidas riendas ponderosas
a la incansable Eternidad atada!

Circo la tierra es, como el romano;
y junto a cada cuna una invisible
panoplia al hombre aguarda, donde lucen,
cual daga cruel que hiere al que la blande
los vicios, y cual límpidos escudos
las virtudes: la vida es la ancha arena,
y los hombres esclavos gladiadores.
Mas el pueblo y el rey, callados miran
de grada excelsa, en la desierta sombra.
¡Pero miran! Y a aquel que en la contienda
bajó el escudo, o lo dejó de lado,
o suplicó cobarde, o abrió el pecho
laxo y servil a la enconosa daga
desde el sitial de la implacable piedra,
condenan a morir, pollice verso;
llevan, cual yugo el buey, la cuerda uncida,
y a la zaga, listado el cuerpo flaco
de hondos azotes, el montón de siervos!


¿Veis las carrozas, las ropillas blancas
risueñas y ligeras, el luciente
corcel de crin trenzada y riendas ricas,
y la albarda de plata suntuosa
prendida, y el menudo zapatillo
cárcel a un tiempo de los pies y el alma?
¡pues ved que los extraños os desdeñan
como a raza ruin, menguada y floja!


ISLA FAMOSA


Aquí estoy, solo estoy, despedazado.
ruge el cielo; las nubes se aglomeran,
y aprietan, y ennegrecen, y desgajan.
los vapores del mar la roca ciñen.
sacra angustia y horror mis ojos comen.
¿A qué, Naturaleza embravecida,
a qué la estéril soledad en torno
de quien de ansia de amor rebosa y muere?
¿Dónde, Cristo sin cruz, los ojos pones?
¿Dónde, oh sombra enemiga, dónde el ara
Digna por fin de recibir mi frente?
¿En pro de quién derramaré mi vida?

Rasgóse el velo; por un tajo ameno
de claro azul, como en sus lienzos abre
entre mazos de sombra Díaz famoso,
el hombre triste de la roca mira
en lindo campo tropical, galanes
blancos, y Venus negras, de unas flores
fétidas y fangosas coronados.
danzando van; ¡a cada giro Nuevo
bajo los muelles pies la tierra cede!
y cuando en ancho beso los gastados
labios sin lustre, ya trémulos juntan,
sáltanles de los labios agoreras
aves tintas en hiel, aves de muerte.


LA POESÍA ES SAGRADA


La poesía es sagrada. Nadie
de otro la tome, sino en sí. Ni nadie
como a esclava infeliz que el llanto enjuga
para acudir a su inclemente dueña,
la llame a voluntad: que vendrá entonces
pálida y sin amor, como una esclava.

Con desmayadas manos el cabello
peinará a su señora: en alta torre,
como pieza de gran repostería,
le aprefará las trenzas; o con viles
rizados cubrirá la noble frente
por donde el alma su honradez enseña;
o lo atará mejor, mostrando el cuello,
sin otro adorno, en un discreto nudo.
¡Mas mientras la infeliz peina a la dama,
su triste corazón, cual ave roja
de alas heridas, estará temblando
lejos ¡ay! en el pecho de su amante,
como en invierno un pájaro en su nido!
¡Maldiga Dios a dueños y tiranos
que hacen andar los cuerpos sin ventura
por do no pueden ir los corazones! -



FUENTE: ( http://poesia.about.com/od/poemas/a/Poemas-De-Versos-Libres.htm)